por amor al humor
espero escribirlo bien, pero era algo así:
En un manicomio estaban todos los locos, el zoofílico (el q le gusta hacer el amor con los animales), el maníaco asesino, el necrofílico (le gusta cogerse cosas muertas) y el masoquista (quien disfruta con el dolor propio), entre otros
Estaban todos reunidos sin saber q hacer, cuando el zoofílico dice: - che si nos cogemos un gato?
el maníaco asesino lo escucha y le gusta la idea: - dale, lo cogemos y después lo matamos
el necrofílico salta y dice:- dale lo re cogemos, lo matamos, y después lo garchamos de vuelta
a todo esto el masoquista estaba callado, entonces los 3 le dicen -y? vos no tenés nada para decir?
el masoquiste piensa un rato, sonríe y dice: MIAU
el nuevo rico gallego asiste a una fiesta de la más educada aristocracia europea.
Champán, maravillosos caviares, orquesta de cámara que desgrana adecuado barroco: Ambiente calmo, relajado.
El gallego participa de una charla (en realidad escucha) muy apacible. De pronto, a una joven se le escapa una ventosidad pequeña pero claramente registrada por todos los presentes.
Con gran sentido de la oportunidad, un caballero sentado a su lado dijo:
-¡Señores, lo siento! Algo me ha caído mal, me retiro.
El gallgo quedó deslumbrado por aquel caballero. Por su elegancia, por su valentía al hacerse cargo de la situación y de una culpa q no le pertenecía. Inmediatamente pensó que si algun día se le presentaba la oportunidad haría algo similar. Sin dudas, una actitud como esa, le valdría el reconocimiento inmediato de todos.
No tuvo q esperar mucho. A los quince minutos, una señora bastante obesa, al ponerse de bie, despidió un gas mucho más evidente y sonoro que el de la jovencita anterior.
El gallego, en fulminante reacción, gritó:
-¡Señores, tranquilos! ¡El pedo de la gorda corre por mi cuenta!
después escribo algunos más, espero q les gusten
Kelthuzad
|