Conociendo la orquesta:
Una orquesta sinfónica es... ¿cómo decirlo? Se puede definir de tantas maneras... La forma más habitual de describir una orquesta vendría a decirnos que es algo así como un montón de músicos tocando al mismo tiempo una música muy difícil de entender. Al frente, un señor mueve enérgicamente un palito y pone caras muy raras. Además, todos visten como si estuvieran en una boda de postín. Bueno... es una forma de verlo. Pero, cerremos los ojos y escuchemos (podríamos además hacer el esfuerzo de entender la diferencia entre “oír” y “escuchar”). Entonces llegamos a entender que una orquesta es un enorme instrumento musical, que está –de alguna manera- siendo “tocado” por el director (ése señor del palito). Un instrumento maravilloso, que nos permite contar con infinitas variantes las sensaciones, los sentimientos, los sonidos ordenados de un sinfín de maneras maravillosas.
Si queremos entender un poquito mejor cómo funciona esta gran “fábrica” de sentimientos podría ayudarnos saber de qué partes está hecha. Una forma habitual es describir las diferentes partes de una orquesta hablando de familias. La primera y más numerosa es la de las cuerdas, que está integrada por violines, violas, violonchelos y contrabajos. A toda esta familia se le denomina “de cuerda frotada” porque todos utilizan el llamado “arco”, que viene a ser un pequeño trozo de madera alargada, un poco menos curvada que un arco para disparar flechas. En este arco, en lugar de una cuerda fina y muy tensa, se han colocado pelos de caballo. Con el arco, los músicos frotan las cuerdas y las hacen sonar.
Más atrás está la familia de los vientos, que consiste en un grupo de instrumentos por los que hay que soplar para producir el sonido. Esta familia se divide en dos secciones:
• viento madera, donde encontramos el fagot, el contrafagot, el corno inglés, el clarinete, el oboe y la flauta
• viento metal, integrada por la trompeta, la trompa, el trombón y la tuba
También podemos encontrar un piano (que es un instrumento de cuerda golpeada) y un arpa (que es de cuerda pulsada). Al fondo de la orquesta, encontramos la familia de la percusión, en la que puede haber casi de todo, y depende de la obra y la época en la que fue compuesta. Algunos instrumentos de esta sección suelen ser: timbales, platos, xilófono, campanas tubulares, castañuelas y triángulo.
Por último, coordinando y haciendo que todo funcione está el director. Una orquesta sinfónica tiene alrededor de 100 músicos, todos ellos excelentes y con un punto de vista particular sobre cómo debe interpretarse una obra. Es fácil comprender que es necesario que alguien coordine y encauce el torrente de sonidos de toda la orquesta, no sólo para saber cuándo entran a tocar juntos o para marcar el compás, sino que un director es el músico que hace sonar a toda la orquesta como si todos los que la integran fueran un único instrumento, dando instrucciones precisas a los músicos sobre cómo debe interpretar una obra.
En este apartado podrás encontrar un esquema visual para entender un poco mejor cuál es la disposición de las familias de instrumentos dentro la orquesta. Asimismo, te proponemos un par de sencillos juegos para que te entretengas mientras aprendes.
Instrumentos de la orquesta:
El violín es un instrumento dotado de cuatro cuerdas que afina en quintas (sol, re, la, mi). Junto con la viola, violonchelo y contrabajo pertenece a los instrumentos fundamentales de la orquesta.
La viola, igualmente instrumento de cuerda, es una réplica del violín con la salvedad de ser algo mayor y afinar en una quinta más frave (do, sol, re, la).
El violonchelo es un instrumento de cuerda grave; se toca sentado. Sus cuatro cuerdas están afinadas tomo las de la viola, pero suenan una octava más grave.
El contrabajo es el mayor y más grave de los instrumentos de cuerda. Originariamente disponía de tres a cuatro cuerdas, mientras en la actualidad lo normal es que tenga entre cuatro y clnco afinadas en cuarta (mi, la, re, sol).
La flauta traversera actúa de soprano en el grupo de instrumentos de viento de madera. Originariamente estaba hecha de madera, pero actualmente se fabrica en metal plateado o dorado.
El oboe tiene una laminilla doble. Su tubo acústico es de madera y presenta a veces aberturas cónicas. Pertenecen a la familia del oboe: el oboe d'amore, el oboe di caccia, el corno Inglés: todos ellos son más graves que el oboe y por consiguiente tienen un tubo acústico más largo.
El clarinete, al contrario que el oboe, emplea únicamente una sola laminilla generadora de sonido. Esta se halla fijada en la boquilla. El clarinete, de fácil movilidad, alcanza tonalidades más graves que el oboe, igualando, sin embargo, sus agudos. Pertenece a los instrumentos transpositores (diferencia entre notas y sonido real) y en relación al tono puede empleársele en distintas versiones: en la, en si bemol, en mi bemol y también en do.
El fagot es un instrumento de viento grave. Su tubo acústico presenta un doblez de 180 grados. Es el instrumento bajo más frecuentemente utilizado de los que forman el grupo de viento de madera.
La trompa adquirió su forma actual (trompa de pistón) a través de un proceso de perfeccionamiento de su simple forma primitiva. Su boquilla tiene forma de trompeta. Su tubo acústico describe algo más de un círculo para acabar en una bocina. A partir del siglo XIX, la cornamusa desempeñó también en la orquesta el papel de instrumento solista. Los acordes más utilizados son fa, si bemol y mi.
La trompeta posee un tubo acústico relativamente largo y una bocina final más reducida. La forma de su boquilla coadyuva a lograr su característico y claro sonido metálico. Al igual que la trompa ha sufrido un proceso de desarrollo partiendo de la trompeta primitiva hasta acabar en la trompeta de pistones. Acordes: do, re, mi bemol, fa, y actualmente, ante todo, si.
El trombón, como la trompeta, posee un boquilla en forma de caldero. Su tubo acústico, accionado con la mano derecha, puede alargarse o encongerse. Con ello se varía la calidad aguda de las notas. Por lo general hóy día se emplean únicamente los trombones tenores y bajos.
La tuba constituye el fundamento de los graves en el grupo instrumental de viento. Su tubo acústico es de un tamaño enorme y describe su largo camino antes de desembocar en una gran trompa. Sus acordes son si bemol y fa, siendo éste el más utilizado.
La tuba wagneriana aúna características de la tuba y de la trompa. De aquélla adopta la forma y de ésta la forma atrompetada de su boquilla. Su nombre hace referencia a Richard Wagner, pues no en balde fue él quien la hizo construir como instrumento metálico de viento de características graves para sus obras. Principalmente fue utilizada también por Bruckner y R. Strauss.
Los timbales se componen de unas piezas metálicas en forma de caldero cubiertas con piel u otro material semejante. Cada uno de ellos está afinado en tonos distintos; actualmente un pedal mecánico permite variar rápidamente el tono de los timbales.
El tambor es un instrumento de percusión cuyo cuerpo cilíndrico se halla cerrado por ambas caras con piel o un material similar. Tanto el mayor, dispuesto en sentido vertical, como el más pequeño, situado horizontalmente, proporcionan un sonido de determinada tonalidad: los tambores son instrumentos de percusión.
Los platillos se componen de dos platos metálicos provistos de asas en su centro; se accionan golpeándolos uno contra otro o bien haciendo rozar sus bordes.
El vibráfono se utiliza sólo modernamente en la orquesta sinfónlca. Su sonido, que posee una larga permanencia acústica, procede de unas placas metálicas, y para amplificarlo está dotado de tubos acústicos. Merced a un instrumento eléctrico puede variarse su sonido de tal forma que recuerde la vibración de la voz humana o el producido por un Instrumento de viento.
El xilófono se emplea en la orquesta slnfónica a partir del siglo XIX. Sus placas afinadas son golpeadas con ayuda de un mazo de madera. Generalmente se ha impuesto la práctica de ampliar su sonido mediante la instalación de tubos acústicos.
El arpa pertenece al grupo de los instrumentos musicales más antiguos. En su forma actual posee 7 pedales, gracias a los cuales puede variarse facilmente el tono de cada una de sus cuerdas. El acorde fundamental del arpa es el do bemol mayor.
Esquema de una orquesta:
