Bueno gente, hago un copy-paste de clarin.com
Fragmentos del cometa Halley ofrecerán noches brillantes. El fenómeno se verá con mayor nitidez hoy y mañana. La clave es mirar hacia las Tres Marías.
Fragmentos del cometa Halley ofrecieron estas últimas noches un brillante espectáculo astronómico en el hemisferio sur, perceptible a simple vista, y que
podrá verse también hoy y mañana.
"Los cometas, al acercarse al sol, pierden material microscópico que queda en el espacio. En algún momento, la Tierra atraviesa ese sector del espacio. Esas partículas ingresan a la atmósfera de la Tierra, se calientan y producen lo que se llama una estrella fugaz. Es decir, cada vez que la Tierra ingresa a ese lugar se produce una lluvia de estrellas o meteoros", explicó a
Clarín Diego Hernández, del Area de Astronomía del Planetario.
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Es una lluvia de estrellas fugaces que se observa mirando hacia las Tres Marías, en la constelación de Orión", informó el astrónomo Sergio Toscano, director-fundador del observatorio Padre Adolfo Kolping de la ciudad de Posadas.
El experto dijo que el fenómeno, conocido como "las Oriónidas", lleva 14 días y se extenderá hasta alrededor del 10 de noviembre, pero justo en este momento es que alcanza
su mayor intensidad: desde las primeras horas de ayer hasta el amanecer de mañana.
"En esta fase más intensa se ven de 20 a 30 meteoritos por hora, siempre en el mismo sector del cielo y
tomando la precaución de alejarse de la luminosidad de las ciudades", explicó Toscano desde su puesto de observación, en el barrio posadeño de Villa Cabello.
En este punto, Hernández aclaró que desde la ciudad este fenómeno es menos perceptible: "Hay demasiada luminosidad, y contaminación.
El mejor lugar para hacer estas observaciones es el campo, donde está bien oscuro. Y con el cielo despejado, sin nubes".
Los fragmentos de hielo, roca y metal desprendidos del cometa cada vez que pasa cerca del Sol, se vuelven incandescentes y se incineran al entrar a una velocidad de unos 70 kilómetros por segundo en las capas superiores de la atmósfera, a 70 u 80 kilómetros de altura.
"El tamaño de las partículas determina la duración del destello: a más grande, dura más. También influye la composición", explicó Toscano.
El especialista dijo que los bloques de hielo apenas producen un chispazo; en cambio los fragmentos rocosos metálicos más grandes pueden ofrecer un luminoso desfile de 20 a 30 segundos.
"Los colores nos dan un indicio de su composición. Por ejemplo, una luz amarillo-anaranjada indica la presencia de cobre; el hierro genera un destello azulado", describió.
Toscano, porteño, de 63 años, astrónomo desde hace 38, formado en la Asociación Amigos de la Astronomía del capitalino Parque Centenario, dirige el observatorio Kolping desde su fundación, en 1985, con fondos de la privada "Asociación Familia Kolping", de Alemania.
La actual "lluvia de estrellas" es la tercera en magnitud de las 32 que se producen en el año, cuya existencia se debe a que la Tierra cruza los planos orbitales de 17 cometas, algunos ya desintegrados, todos los cuales han dejado "escombros" en su ruta.
Pero esta "tormenta" de estrellas tiene la particularidad de que es producida nada menos que por el gran cometa Halley, que ortiba alrededor del sol cada 76 años.